Testimonio notable de la arquitectura medieval, el puente Valentré está clasificado en calidad de Monumento Histórico e inscrito desde 1998 en la lista del patrimonio mundial de la UNESCO en el marco de los Caminos de Santiago de Compostela.

El Puente Valentré en Cahors cuenta su historia a través de una leyenda.  
En efecto, este puente peatonal cuenta a quién quiere aventurarse sobre sus arcos, su pequeña historia. ¡La de su construcción!
Creado para servir de fortaleza contra los ataques que venían del sur, tardó más de medio siglo en ver la luz. Tardó tanto, que una leyenda nació…
 

"El Diablo del Puente Valentré"

He aquí un extracto :

"Cahors, junio de 1308… Los cónsules de la ciudad deciden construir un puente fortificado sobre el Lot en el lugar llamado " Valandre ", para proteger la ciudad de eventuales invasiones (ya había habido la de los Bárbaros, los normandos, etc.). Se eligió un arquitecto, pero la obra avanzaba lentamente… Exasperado por la lentitud, el maestro de obras firmó un pacto con Satanás. Si este último ponía todo su saber hacer al servicio de la construcción y ejecutaba todas las órdenes, el arquitecto le entregaría su alma como pago. ¿Qué astucia utilizó el arquitecto para obtener el avance del puente y no perder su alma? "

¿Les gustaría saber más?

Una visita guiada del Puente Valentré, realizada por la oficina de turismo del Grand Cahors les permitirá conocer el final de la leyenda.

Un tebeo escrito por Joël Polomski, cuenta esta leyenda. En cuanto al diablo, por supuesto quedó grabado en la piedra, ¡Les toca a ustedes encontrarlo!

De abril a octubre también podrán contemplar el Puente Valentré de Cahors desde el río, durante un crucero de paseo de 1h 30 alrededor del meandro de Cahors o por el Valle del Lot, en el transcurso de un crucero de un día con comida incluida.

¿ Por qué es chulo ? 

  • Encontrar donde se esconde el diablo
  • Estar en primera fila para ver los barcos atravesar la esclusa
  • Posar en uno de los espolones del puente para inmortalizar el instante
  • Remontar la historia pisando los adoquines de guijarros
  • Andar libremente sin pensar en los coches

Para admirar el puente desde el río, aquí