Le Gindreau en Saint-Médard-Catus

Cuando se cocina en una antigua escuela, es una obligación sacar buenas notas: después de un año llevando las riendas del Gindreau en Saint-Médard Catus, Pascal Bardet ha obtenido su primera estrella Michelin. Este joven de Figeac, formado en el “Louis XV” en Mónaco, luego en el “Belles Rives” en Juan-les-Pins, se ha impuesto pues, como digno sucesor de Alexis Pélissou. Sus chicharrones de ave de corral con cebolla caramelizada o su lomo de cordero a la ajedrea y berenjena fondant ¡son ejemplos deslumbrantes!

Les Trois Soleils en Saint-Jean-Lespinasse

Con la cocina de Frédéric Bizat, el sol brilla siempre a las puertas de Saint-Céré: el foie gras se marina con miso de Kioto, las mollejas de ternera se visten con patatas y jugo de trufa, el pichón juguetea con jóvenes verduras de temporada. Y después de estos locos ágapes, ¿por qué no disfrutar de las acogedoras habitaciones, con vistas al magnífico castillo de Montal?

Le Pont de l’Ouysse en Lacave

Stéphane Chambon sustituyó a su padre Daniel, asistido en la sala por su hermano Mathieu, y continúa haciendo funcionar este hogar feliz. Delante de una pata de cerdo trufada y su crema de patatas, o una cazuelita de rocamadour al mascarpone y nuez, qué bella es la vida, acompañada por el murmullo del río… acogedoras habitaciones para prolongar el dulce paréntesis.

Le Château de la Treyne en Lacave

Plantado encima del Dordogne, tiene un porte altivo, el castillo de Treyne, con sus jardines a la francesa y sus habitaciones decoradas con cortinajes y camas con dosel. Se viene también por la cocina de Stéphane Andrieux, elegante, moderna y sabrosa. A la imagen del cuarto trasero de cordero, que aquí se rellena de limón y tomate, el huevo escalfado a las trufas y espárragos verdes, la tarta de limón y merengue que coquetea con el helado de caramelo. Lujo, tranquilidad y deleite…

Au Déjeuner de Sousceyrac

Pocas mesas pueden jactarse de haber inspirado una novela. Es por tanto el caso de este restaurante, que hasta dio su nombre al libro de Pierre Benoit  (La comida de Sousceyrac en 1931).

Patrick Lagnès trabaja con pasión los productos locales. Original, el foie gras salteado con berberechos, como el pato joven lacado a la miel de castaño; el cremoso de albaricoque y chocolate crujiente ¡simplemente irresistible!

Para deleitarse, aquí