Nació aquí en 1790 , usted descubrirá en su museo único en Europa , testimonios de más de 5000 años de escritura.

Figeac le cautivará por su vitalidad y su carácter, pero también por la belleza de los paisajes que la circundan: los relieves montañosos que anuncian al norte el Macizo Central, los paisajes pastorales de las mesetas calcáreas de Quercy, los meandros y los acantilados del valle del río Célé.

En el camino de Santiago de Compostela

La situación envidiable de Figeac hizo de ella una ciudad floreciente. Desde el siglo XII se impuso por su vocación comercial y se convirtió en una importante etapa del Camino de Santiago.

Aquí, se vive, se habita, se hace la compra. Este cálido ambiente acoge un conjunto de casas y palacios urbanos que datan de la Edad Media, construidos por los ricos comerciantes de la ciudad.

De las arcadas de las tiendas medievales a los «soleilhos» (graneros abiertos) donde se secaban los frutos, se puede así leer en las fachadas de gres la evolución de la arquitectura.

Saber todo sobre la escritura

Sus pasos le conducirán hasta la plaza de las Escrituras, donde reina un perfume de exotismo. Una inmensa losa de granito negro con jeroglíficos cubre por completo la plaza. Representa la “piedra de Roseta”, fragmento de estela egipcia que permitió a Champollion (1790-1832) descifrar la escritura de los Faraones.

Presidiendo la plaza de las Escrituras, el Museo Champollion – Las Escrituras del Mundo – está instalado en la residencia familiar del egiptólogo. Reúne colecciones formadas por objetos y caracteres de escritura del mundo entero, que reflejan la maravillosa diversidad de culturas. El Museo, se abre a la ciudad mediante una fachada con "1000 letras" de cobre y de cristal, que crean signos de luz sobre los suelos coloreados de las salas de exposición. Un viaje apasionante en el que Champollion es, a la vez, el héroe y el guía.

Más información aquí : www.tourisme-figeac.com

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